Las cruces sobre el agua, reseña y resumen

LAS CRUCES SOBRE EL AGUA, RESUMEN Y RESEÑA

Joaquín Gallegos Lara, Autor de Las cruces sobre el Agua

Joaquín Gallegos Lara, las cruces sobre el agua
Joaquín Gallegos Lara, autor de las cruces sobre el agua

Joaquín Gallegos Lara (1909-1947) se dio a conocer como gran escritor en 1930 cuando publicó el libro de cuentos Los que se van, junto con Demetrio Aguilera Malta y Enrique Gil Gilbert. Posteriormente formaron el Grupo de Guayaquil en el que se incluyó a Alfredo Pareja Diezcanseco y José de la Cuadra.

El Grupo de Guayaquil, representativo del realismo social, solía reunirse en casa del mismo Gallegos Lara, en la planta alta del número 308 de la calle Manabí. En 1946 publicó Las cruces sobre el agua, la gran novela de Guayaquil cuyas últimas páginas relatan la masacre del 15 de noviembre de 1922.

Lee la biografía completa de Gallegos Lara: http://www.enciclopediadelecuador.com/personajes-historicos/joaquin-gallegos-lara/

RESUMEN DE LAS CRUCES SOBRE EL AGUA

Las cruces sobre el agua desarrolla dos hilos argumentales bajo sus personajes principales que son: Alfredo Baldeón y Alfonso Cortés. Y un pequeño mosaico de relatos de personajes de diferentes lugares de Guayaquil.

Otros personajes de la obra son: Juan, padre de Alfredo. Trinidad, Madre de Alfonso. Margarita, primera novia de Alfonso. Felipa, primera novia de Alfredo. Violeta, gran amor de Alfonso. Leonor, esposa de Alfredo.

Argumento de Alfredo Baldeón, personaje principal de Las cruces sobre el agua

Alfredo Baldeón es el personaje principal de la novela. Se relata su vida desde la niñez hasta su muerte en la masacre de los obreros de Guayaquil de 1922.

El conflicto que desarrolló la niñez de Alfredo fue, en primer lugar, el abandono de su madre, y en segundo lugar, la peste que azotó Guayaquil a inicios del siglo XX en el que su padre casi perdió la vida.

Sumido en la pobreza, vivió en el barrio El Astillero. Fue abandonado por su madre, y se quedó a cargo de su padre, Juan, quien era serrano y panadero.

El primer viaje

Tras la peste viajó con un amigo hacia Esmeraldas. Se unió a las montoneras de Carlos Concha y luchó contra las fuerzas del gobierno. Cuando volvió a Guayaquil, su padre había comprado la panadería en la que trabajaba y la pagaba a plazos.

Con Alfonso, su amigo, recorrieron Guayaquil en busca de amores. Alfonso y Alfredo vivieron diferentes noviazgos hasta que Alfredo conoció y se enamoró de Leonor, muchacha que trabajaba en una fábrica de cigarros. Sin embargo, la abandonó para realizar su segundo viaje hacia Lima.

El segundo viaje

A su regreso, Alfredo se ha convertido en un hombre. Alfredo encontró a Guayaquil sumido en la miseria absoluta. A su padre le habían quitado la panadería porque no pudo pagarla y volvió a trabajar como empleado, con un sueldo miserable.

Alfredo buscó a Leonor y se casó con ella. Quiso montar una panadería con un amigo suyo. El negocio no despegó porque la gente no tenía nada con qué comprar. Cuando vio a niños hurgando entre la basura para comer, enfureció y asistió a las reuniones de los sindicatos que discutían las manifestaciones proletarias contra la pobreza; no obstante, el gobierno y las autoridades ya sabían de aquella movilización.

Las cruces sobre el agua y el tercer viaje

Alfredo, aunque tuvo malos presentimientos sobre aquella huelga fue a ella. El ejército había tomado la orden de tirar a matar a los manifestantes y así sucedió. Alfredo peleó contra los militares, recordó sus días de guerrilla y murió asesinado por una bala en su garganta. Aquel sería su tercer y último viaje.

Alfonso Cortés, segundo personaje principal de las Cruces sobre el agua.

Aunque tiene ciertos rasgos opuestos a los de su amigo, Alfredo, en realidad, los dos se complementan. Por ejemplo, mientras Alfredo decidió no estudiar nunca y ser mecánico y después panadero, Alfonso tuvo el sueño de estudiar en el colegio Rocafuerte. Para ello, su madre se sacrificó mucho, pero él no pudo terminar el colegio debido al alto coste de sus estudios. Alfredo pertenecía a la clase baja de Guayaquil, Alfonso, a la clase media -baja-.

Su sueño era ser músico, aunque no pudo lograrlo. Tuvo varios amores intensos: Margarita, Gloria, por último, Violeta. Aunque no pudo concretar su matrimonio con Violeta porque ella era rica y él pobre. Su vida era más calmada que la de Alfredo. Él no participó en las huelgas de Guayaquil porque su tío ya le había informado que los militares matarían a la gente. Trató de disuadir a Alfredo, pero no pudo encontrarlo en su casa antes de que su amigo saliera a las manifestaciones.

En la noche de la masacre, junto con Juan, padre de Alfredo, encontró el cadáver de su amigo tirado junto a un árbol. Alfonso miró a los militares desollando a los muertos antes de arrojarlos al río guayas para que no floten.

El pequeño mosaico de personajes en Las Cruces sobre el Agua.

La novela tiene cortos relatos de personajes de diferentes estratos de Guayaquil.

De la primera novia de Alfredo, Alfonso y su hermano medio deforme. Del cómo las dos hermanas, Margarita y Felipa, quienes a su vez fueron novias de Alfonso y Alfredo, respectivamente. Luego de terminar con Alfonso, Margarita fue prostituida. Posteriormente, violada por su hermano -de quien también se relata-. Se cuenta el idilio y luna de miel de un soldado, que el día de la manifestación fue asesinado por los mismos militares cuando se negó a disparar a los manifestantes. Se narra la historia de un viejo tísico que había rescatado a una mujer y que ya no podía trabajar; pero esta mujer lo amaba y por eso no lo abandonaba pese a vivir en la miseria. Ellos murieron en la masacre del 15 de noviembre de 1922.

Lee el breve resumen de la literatura ecuatoriana: https://christoherrerainapanta.com/literatura-ecuatoriana-breve-resumen/

OPINIÓN DE LAS CRUCES SOBRE EL AGUA

Las cruces sobre el agua, reseña, resumen
Libro, las cruces sobre el agua

La magna obra de Joaquín Gallegos Lara logra con creces lo que tal vez a Baldomera le faltó. Sin ser tan pretenciosa, transmite la miseria humana en la que se fue convirtiendo Guayaquil hasta el día de la masacre. Como el querido lector sabe, no nos abocamos a un tipo de lectura o crítica específico de las novelas más allá de la literatura pura. En este sentido, no haremos hincapié en la teoría marxista dentro de esta novela, que si bien la repasaremos superficialmente, no es asunto que se abordará.

Lee la reseña de Baldomera de Alfredo Pareja Diezcanseco: https://christoherrerainapanta.com/baldomera-de-pareja-diezcanseco-resumen-y-resena/

El valor histórico de la novela sobrepasa la masacre de 1922

Sabemos que esta novela es un ícono de nuestra literatura ecuatoriana, pero su valor histórico está más allá siquiera de los hechos relatados en la masacre del 15 de noviembre. Se ha dicho siempre que esta novela relata el hecho inhumano propiciado por la banca ecuatoriana que dominaba el país en aquellos tiempos. Pero no es del todo así, si somos honestos, esos hechos tan sólo son el clímax de esta novela. Por ejemplo, la primera parte de la novela explora la mortandad causada por la peste bubónica en la cual perece uno de los amigos de Alfredo, e incluso su mismo padre, Juan. Otro ejemplo es que en la segunda parte hace un recuento de las montoneras que batallaban contra el gobierno.

En pocas palabras, la novela desarrolla la vida de Guayaquil. Los viejos barrios relatados desde los inicios de la novela, su transformación disimulada a lo largo de los capítulos que tan amenamente se leen hasta cerrar de manera abrupta en la miseria y la masacre.

La lucha de clases en Las cruces sobre el agua

El gran antagonista de esta novela es la pobreza que se escurre como un fantasma. También están las diferencias entre los ricos y los pobres. La explotación del rico hacia el pobre que se evidencia en la rebaja de los sueldos. El desprecio de la clase política del país hacia su propia gente cuando los masacran. Los abusos de la clase dominante son el catalizador del conflicto final.

“Los muchachos (…) jugaban todavía porque todavía no habían muerto. Quizás era la primera vez que se fijaba en ellos. No eran como los de su época. El pellejo moreno se les hacía gris. Andaban medio desnudos, con las panzas hinchadas y las perinolas de los ombligos brotadas. Movían sus brazos y piernas resecas como los escuálidos tallos de los bledos, con torpe tanteo de arañas”. (Gallegos Lara, 2019, p. 210)

¿Una obra maestra? Las cruces sobre el agua

Pese a lo antes dicho, la novela no destaca por su alto o poco grado de simbolismo, o la misma lucha de clases. Casi carece de símbolos. Las cruces sobre el agua es una de las mejores obras del realismo social, creemos, por tres razones.

1. El estilo brillante

La pluma de Gallegos Lara se deja saborear como un chocolate que no empalaga. Tiene imágenes sutiles que contrastan, pese a todo, con la miseria. Esto provoca una inconsciente lucha de valores permanente desde el inicio de la novela hasta el final de la misma. Uno de los temas más desarrollados a lo largo de la novela, es la sexualidad y el amor.

“¿Qué importaba toda la vida anterior? ¿Qué importaría la de después? La pasión les concedía su instante infinito. En las noches, el calor oprimía la casa de hacienda, asfixiaba la alcoba, los apretaba a los dos, que mutuamente se veían fosforecer los ojos. Mezclaban su sudor, su placer, su saliva, su sueño y su sangre” (Gallegos Lara, 2019, p. 187)

2. Un arco argumental bien logrado

Se puede considerar a esta novela como una obra maestra de la literatura ecuatoriana por el arco argumental de Alfredo Baldeón. Aquí se destacan: su proceso de iniciación de niño a hombre. Primero, cuando evita que su padre muera por la bubónica; y segundo, cuando va hacia las montoneras y pelea en el combate de los Camarones.

Su transición se completa cuando realiza el segundo viaje. Si el primer viaje le ofreció fuerza física y valor para afrontar los miedos; el segundo le dio la fuerza intelectiva para comprender que las miserias en las que vivía Guayaquil no podían cambiar mirando hacia otro lado.

Según el estudio introductorio de Jorge Enrique Adoum para el libro de cuentos Los que se van, dice sobre la novela, Las cruces sobre el agua, lo siguiente:

“Los personajes no están “hechos” desde el comienzo sino que se van formando: crecen desde la infancia, observan la realidad, dudan, toman consciencia, actúan”. (Aguilera Malta et al., 2004, p. 40)

En otras palabras. El arco argumental del personaje principal desarrolla una evolución constante a lo largo de toda la novela, y no sólo de él, sino de varios de los personajes secundarios como Alfonso y Margarita; aspecto quizá se echó de menos en la novela de Pareja Diezcanseco, Baldomera.

3. Gallegos Lara, pudo empatizar al lector con la masacre de Guayaquil

A partir de la mitad de la obra, el autor introduce pequeñas historias de diferentes personas que viven en Guayaquil. Esto lo hace, no sólo para representar su vida en aquella ciudad, sino porque esas personas van a tener su final de una u otra forma en la masacre del 15 de noviembre de 1922. La masacre no se muestra, entonces, como un elemento aislado de la novela ni como una mera y llana exposición. Gallegos Lara no recurre al sentimentalismo barato de presentar muertos al azar. Esos muertos en realidad le importan al lector porque tuvieron una historia. Entre todos esos personajes, se incluye el personaje principal.  

“Los personajes tienen una capacidad de amor y humor y de ternura, rara en la literatura ecuatoriana”. (Aguilera Malta et al., 2004, p. 41)

Conclusión

La novela, Las cruces sobre el agua, es la representación del eterno drama de nuestro país. Las clases políticas y aristocráticas gozan de una impiedad insultante frente los pobres. La novela puso a ojos de todas las generaciones este desgarrador momento. Con estilo melifluo, limpio y profundo, plasmó personajes que viven en carne propia su evolución y su repentina muerte.

Bibliografía

Aguilera Malta, D., Gallegos Lara, J., & Gil Gilbert, E. (2004). Los que se van. In Campaña nacional de lectura Eugenio Espejo.

Gallegos Lara, J. (2019). Las cruces sobre el agua. Ariel.

Resumen
Las cruces sobre el agua. ¿Una obra maestra?
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Las cruces sobre el agua. ¿Una obra maestra?
Descripción
Las cruces sobre el agua, es la representación del eterno drama de nuestro país. Las clases políticas y aristocráticas gozan de una impiedad insultante frente los pobres. La novela puso a ojos de todas las generaciones este desgarrador momento. Con estilo melifluo, limpio y profundo, plasmó personajes que viven en carne propia su evolución y su repentina muerte.
Autor
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Christo Herrera Inapanta
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